Inteligencia emocional: ¿Estoy exagerando?

¿Estoy siendo dramática? ¿Por qué me afectan las cosas más que a otros? ¿Estoy exagerando?

Es común que constantemente cuestionemos lo que sentimos. Muchas de nosotras nos sentimos culpables y nos castigamos por nuestras emociones. A veces tratamos de evadirlas y las escondemos para evitar problemas. Pero ¿Por qué cuando sentimos algo nos avergüenza expresarlo?

Es probable que en algún momento de nuestras vidas alguien nos haya catalogado como dramáticas o exageradas. Conozco mujeres que más de una vez han dejado de expresar lo que sienten por miedo al rechazo, por miedo a ser juzgadas, por miedo a empeorar la situación. Yo también lo he hecho. 

A las mujeres siempre se nos ha considerado el género emocional. Dicen que somos frágiles y que nos expresamos más de lo debido. Sin embargo, aunque siempre nos lo hayan dicho, creo firmemente que no somos frágiles emocionalmente sino al contrario. Para nosotras el mundo emocional es muy importante y aunque muchas personas creen que esto es una desventaja, si las mujeres somos más conscientes de nuestras emociones significa que podemos desarrollar con más facilidad las habilidades de empatía y control emocional. Es una ventaja inmensa que nos ayuda a manejarlas y aprender a vivir con ellas. 

Así que déjame decirte: no eres dramática, no estás exagerando, no estás loca. ¡Somos seres emocionales, y eso es bueno! 

Lo importante es no dejarnos llevar por las emociones y que no nos controlen completamente. Aunque definitivamente no es fácil, es sumamente necesario y por eso he estado leyendo acerca de la inteligencia emocional y de cómo podemos desarrollarla para cuidar nuestras emociones. 

Poseer inteligencia emocional es tener la capacidad para reconocer nuestros sentimientos (y los sentimientos ajenos) para afrontar circunstancias que la vida nos presenta, controlar nuestros impulsos, regular nuestro humor y experimentar empatía. En resumen, es la capacidad de utilizar nuestras emociones y las de otros para vivir mejor y cuidar nuestro bienestar.

Problemas como la depresión y la ansiedad se deben en gran medida a no saber manejar nuestras emociones en diferentes situaciones, por lo que desarrollar inteligencia emocional es sumamente importante para ayudarnos a mejorar nuestra autoestima y salud mental en general.

Esto lleva tiempo y, más que nada, mucha voluntad propia. Así que decidí escribir unos tips que trato de aplicar diariamente, con la esperanza de que también te ayuden a tener un mejor control de tus emociones.

Reconoce tus patrones emocionales 
Debido a nuestra naturaleza femenina, podemos pasar por diferentes etapas emocionales mensualmente. Así que lo primero es conocernos a nosotras mismas y saber nuestros momentos más sensibles durante el mes para prepararnos emocionalmente y poder afrontarlos. 

Reconoce tus sentimientos
Cuando sientas alguna emoción fuerte, tómate un momento para ser objetiva. ¿Qué estoy sintiendo? ¿Por qué me siento de esta manera? Saber identificar las emociones que nos produce una situación nos ayuda a interpretar mejor lo que sucede y a entender exactamente qué nos afecta. Reconocer y evaluar nuestros sentimientos nos ayuda a controlarlos.

No juzgues la forma en la que te sientes
La única función de nuestras emociones es darnos información. No significa que sean malas, no las juzgues. Las emociones negativas te previenen. Debes entenderlas para enfrentarte al reto del que te están alertando.

Evaluar situaciones y evitar saltar a conclusiones
A veces nos encontramos en una situación que inmediatamente nos molesta. Saltamos a una conclusión y actuamos emocionalmente. Cuando esto suceda, tómate un momento para evaluar la situación objetivamente. Intenta ver lo que sucede desde un ángulo distinto y más positivo. Esto nos ayuda a evitar que nuestras emociones controlen nuestras acciones. Además, piensa que no tenemos control sobre lo que hagan los demás pero sí podemos controlar cómo nos afecta y cómo nos sentimos.

Observa
Si prestamos atención a nuestro ambiente y al comportamiento de las personas que nos rodean, podemos detectar y darnos cuenta de situaciones que en un futuro pueden traernos problemas emocionales. Esto nos permitirá prevenir a tiempo personas y acciones emocionalmente problemáticas.

Por ultimo, comienza un diario de emociones
Escribir lo que sientes no solo puede ayudarte a identificar tus emociones y evaluarlas objetivamente, sino que también puede ayudarte a saber qué exactamente te afecta y de qué manera. 

Ser emocional es importante. Siéntete orgullosa, porque así como podemos tener emociones negativas, también somos capaces de sentir amor y felicidad profundamente. Utilicemos estas habilidades para ayudarnos y mejorar nuestro bienestar. La vida es linda cuando somos emocionalmente sanas.